Muchas pymes ya usan ChatGPT, Copilot, asistentes integrados en software, automatizaciones o proveedores que incorporan IA. A veces el uso empieza en marketing, administración, recursos humanos, atención al cliente o dirección antes de que exista un mapa claro.

La adaptación al AI Act y al RGPD no debería convertirse en burocracia inútil. Pero sí exige saber qué sistemas se usan, qué datos entran, quién decide, qué proveedor interviene, qué obligaciones aplican y qué evidencias puede mostrar la empresa si alguien pregunta.

Este servicio ayuda a ordenar el uso real de IA en una pyme con un plan por fases, priorizando riesgos y medidas aplicables.

Qué se revisa

  • Inventario inicial de herramientas y casos de uso de IA.
  • Clasificación práctica de usos bajo el AI Act: usos prohibidos, alto riesgo, transparencia y bajo riesgo.
  • Tratamientos de datos personales vinculados a IA generativa, automatizaciones o proveedores externos.
  • Proveedores, contratos, subencargados, transferencias internacionales y uso de datos para entrenamiento o mejora del servicio.
  • Obligaciones de transparencia cuando la empresa genera, manipula o despliega contenido con IA.
  • Supervisión humana, responsabilidad interna y trazabilidad de decisiones.
  • Política interna de uso de IA generativa.
  • Evidencias mínimas: inventario, aprobaciones, formación, instrucciones, controles y revisiones periódicas.

Resultado para la empresa

La pyme obtiene una hoja de ruta clara para:

  • Saber qué usos de IA existen y quién los controla.
  • Separar usos de bajo riesgo de usos que requieren revisión jurídica o técnica.
  • Reducir entradas indebidas de datos personales, información confidencial o datos de clientes.
  • Priorizar proveedores y procesos que conviene revisar primero.
  • Preparar documentación mínima sin montar un sistema sobredimensionado.
  • Alinear IA, RGPD, seguridad y compliance con un lenguaje comprensible para dirección, legal, IT y equipos operativos.

Para quién encaja

  • Pymes que usan IA de forma informal y quieren ordenar el riesgo.
  • Empresas que están activando Copilot, ChatGPT Enterprise, asistentes internos o automatizaciones.
  • Equipos que quieren una primera adaptación antes de una auditoría legal de IA más amplia.
  • Organizaciones que necesitan criterios prácticos para empleados, proveedores y procesos con datos personales.

Enfoque por fases

### 1. Mapa de uso real

Identificar herramientas, departamentos, datos tratados, proveedores, finalidad y nivel de exposición.

### 2. Clasificación y riesgos

Distinguir obligaciones AI Act, riesgos RGPD, problemas de confidencialidad, decisiones automatizadas y necesidades de supervisión humana.

### 3. Medidas mínimas

Definir política interna, criterios de uso permitido, revisión de proveedores, controles de datos, avisos de transparencia y evidencias.

### 4. Plan de acción

Ordenar actuaciones por prioridad: urgente, recomendable y evolutivo. La idea es avanzar sin bloquear la innovación ni asumir riesgos innecesarios.

Siguiente paso

Si tu empresa ya usa IA y quieres preparar una adaptación inicial al AI Act y al RGPD, puedes pedir una revisión inicial en /contacto/.

Si todavía estás identificando usos, empieza por el checklist legal de IA para empresas en /checklist-legal-ia-empresa/.

CTA recomendado

Solicita una revisión inicial para ordenar usos de IA, datos personales, proveedores, transparencia y evidencias mínimas antes de que el uso de IA crezca sin mapa ni responsables claros.

Nota de prudencia jurídica

El alcance concreto depende de los sistemas usados, el papel de la empresa, los datos tratados, el sector y el impacto sobre personas. No conviene presentar esta landing como una certificación automática de cumplimiento, sino como una adaptación inicial y práctica.

Servicios relacionados